Las declaraciones del único sobreviviente de la masacre de 72 inmigrantes en México dejan en evidencia la explotación a la que los indocumentados son sometidos por los carteles de la droga. Estudios señalan que en la frontera hay 1.600 secuestros por mez de que los 72 cuerpos de la masacre de Tamaulipas, en el sur de la frontera entre México y E.U., corresponden a indocumentados de países como Ecuador, Brasil, El Salvador y
Honduras, dejó al descubierto que los carteles de la droga se aprovechan de la vulnerabilidad de los ilegales para robarles y utilizarlos como sicarios en sus guerras.
Entre el escalofrío que generan las imágenes conocidas en todo el mundo y la tristeza de las familias de las víctimas y de los gobiernos que hoy buscan explicaciones, se abre el debate sobre lo expuestos que están, cada vez más, los centroamericanos y suramericanos que, de manera ilegal, quieren llegar a E.U., sobre todo, a través del sur de la frontera.
Según Maureen Meyer, coordinadora para México y América Central de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola), “no es nuevo el tema de los secuestros a los indocumentados, lo que llama la atención es que tengan que encontrar 72 cadáveres para pensar en soluciones”. Según la investigadora, los testimonios de sobrevivientes que llegan a los refugios de la frontera indican que cada vez es mayor el crimen organizado y llaman la atención del Gobierno mexicano para establecer políticas de protección para estas personas.
Los testimonios del único sobreviviente, el ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla, quien logró llegar con un tiro en el cuello a un retén de carretera, advierten que el asesinato de los 58 hombres y
las 14 mujeres se dio porque no quisieron ser sicarios.
Según narró, el cartel de “Los Zetas”, quienes se identificaron desde un comienzo, les ofrecieron 1.000 dólares quincenales por ser sicarios y todos se negaron, lo que generó la masacre y la huida de Luis.
Además, tras las declaraciones de su esposa, María Angélica Lala, de 17 años y con seis meses de embarazo, que aseguró que el “coyote “le cobró 15.000 dólares por pasarlo a Estados Unidos, de los cuales aún debe 11.000, refleja el negocio redondo que se volvió la migración en este territorio, donde aparte de huirle a “la migra”, los ilegales deben cuidarse de los llamados “dueños del río”.
Esto, dice Meyer, significa que a pesar de la guerra declarada por el presidente Calderón con los carteles, “no se ha avanzado mucho”, lo que indica la necesidad de un cambio urgente de estrategia
y que esta población sigue estando en el olvido.
La confirmación del Gobierno mexicano de que unos siete carteles han secuestrado migrantes en lo que va del año, refleja lo desprotegida que está el área y el peligro que, día a día, enfrentan quienes,
aun en estas condiciones, buscan un mejor futuro en Estados Unidos.
Me parece que con la publicación de esta notica, genera que las autoridades tanto de Estados Unidos como las de México estén más alerta de lo que sucede en la frontera de ambos países en cuanto al cruce de migrantes; pues aunque estos sean ilegales para los ojos del gobierno Norte Americano, son seres humanos y están siendo maltratados por los carteles de la mafia y las autoridades corruptas. Y también hace un llamado de atención al gobierno Mexicano para tener “mano dura” con los narcos.
ResponderEliminarAna Carolina de la Calle
Esta noticia revela a los ojos del mundo cual es la situación social actual de México, la que está en una de sus peores épocas de violencia demarcada por la guerra de los narcos y el gobierno. También me parece muy importante que con esta noticia tan aterradora sobre esta masacre, se penalicen con un fuerte castigo a los culpables de este delito pues además de que cobran un cantidad de dinero por el cruce de los migrantes, los secuestran para así extorsionar a sus familias y el que no tenga el suficiente dineral para pagar esto es masacrado. Todos los crímenes relacionados con el narcotráfico, deberían ser castigados con más severidad, pues esto provoca una degeneración de la sociedad en general.
ResponderEliminarCamila Espinosa